Tres leyes que transforman el sistema de cuidados alternativos en la Ciudad de Buenos Aires

Un avance histórico hacia un modelo de cuidado más familiar, más cercano y más justo.

La última sesión legislativa de la Ciudad de Buenos Aires de noviembre de 2025 dejó un hecho histórico: la aprobación de tres leyes clave que mejoran de manera concreta la vida de los 800 niñas, niños, adolescentes y jóvenes sin cuidados parentales que hoy atraviesan medidas de protección.

La Ciudad dio un paso decidido hacia #OtroModoDeCuidar: un sistema que prioriza la familia ampliada y la comunidad, que garantiza estándares claros y monitoreables en los hogares residenciales, y que acompaña a les jóvenes en su transición a la vida adulta brindando oportunidades reales para su autonomía.

Estas leyes —Asignación Económica para Familia Ampliada, Estándares de Calidad para Hogares de Cuidado, y Cupo Laboral PAE— conforman un paquete de transformación profunda .

 

Ley de Asignación Económica para Familia Ampliada y Referentes Afectivos

Evitar la institucionalización, fortalecer entornos afectivos y dar herramientas reales a las familias.

Esta ley es una de las transformaciones más relevantes del sistema de cuidados alternativos: establece una asignación económica mensual para que niñas, niños y adolescentes bajo medidas de protección puedan permanecer con su familia ampliada o referentes afectivos, evitando el ingreso a instituciones residenciales cuando no sea estrictamente necesario.

¿Cómo funciona la asignación?
La asignación económica se otorga mientras dure la medida de protección dictada por la autoridad competente. Según el dictamen legislativo, el monto será equivalente a 1 Salario Mínimo, Vital y Móvil, o 1,5 Salario Mínimo, Vital y Móvil en caso de que el niño, niña o adolescente presente una discapacidad.
Incluye además asistencia técnica, acompañamiento y seguimiento para garantizar que el entorno familiar pueda sostener el cuidado.

¿Quiénes pueden acceder?
◼️ Integrantes de la familia ampliada
◼️ Referentes afectivos reconocidos por el equipo técnico,
que asuman el cuidado cotidiano del niño, niña o adolescente.

Según el dictamen del Expediente 202/2025, la autoridad de aplicación de la ley será el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (CDNNyA) en articulación con la Dirección General de Niñez y Adolescencia quienes serán responsables de evaluar, otorgar y supervisar la asignación. Esta ley se alinea con las Directrices de ONU y con el mandato de priorizar cuidados en entornos familiares y comunitarios.

 

Ley de Estándares de Calidad para Hogares de Cuidado Residencial

Criterios claros, monitoreo permanente y un marco común para garantizar buenas prácticas.

Esta ley que acompañamos a delinear desde Doncel establece un conjunto de estándares de calidad obligatorios para los 51 hogares de cuidado residencial de la Ciudad. Se trata de un marco que fija criterios comunes, medibles y auditables, en línea con la Guía de Indicadores elaborada por Doncel junto a UNICEF y Aldeas Infantiles SOS.

¿Qué establecen los estándares?
Los lineamientos abordan dimensiones como bienestar integral, vínculos y participación, gestión de cuidados, recursos humanos, autonomía progresiva, protección y no violencia.

Apuntan a garantizar que toda institución residencial brinde un cuidado coherente con la Ley local 114, las Directrices de las Naciones Unidas y las mejores prácticas internacionales.
Los hogares deberán adecuarse progresivamente y presentar documentación que valide el cumplimiento de los estándares.
También se prevé un sistema de monitoreo y supervisión continua por parte del Estado.
Según el dictamen conjunto del Expediente 2014/2025, la autoridad de aplicación de la ley será la Dirección General de Niñez y Adolescencia de CABA, bajo la supervisión del CDNNyA, que será responsable de implementar, evaluar y monitorear el cumplimiento en todos los dispositivos residenciales.
Esta ley consolida un cambio estructural: pasar de “alojar” a cuidar con calidad, con reglas claras y mecanismos de control.

 

Inclusión voluntaria de jóvenes sin cuidados parentales a la administración pública

Más oportunidades, menos barreras y un verdadero impulso a la autonomía.

La tercera ley aprueba la creación de un cupo laboral del 1% en los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) para jóvenes sin cuidados parentales incluidos en el Programa de Acompañamiento al Egreso (PAE).
Se trata de un hito largamente esperado y una herramienta concreta para igualar oportunidades.

¿Cómo funciona?
◼️ Acceso a vacantes a trabajos estables en los 3 poderes del Estado de CABA.
◼️ Se habilita un registro voluntario para jóvenes postulantes.
◼️ No se exige tener secundario completo, eliminando una barrera estructural muy frecuente.

Además, se prevén instancias de formación y acompañamiento –según establecen las autoridades técnicas– porque sin apoyo integral, las trayectorias laborales se vuelven frágiles.
Pueden inscribirse jóvenes de 18 a 21 años incluidos en el PAE -hasta 25 años si continúan formándose. Según el Dictamen del Expediente 3406/2024, la autoridad de aplicación será el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, a través de la Dirección General de Niñez y Adolescencia, en articulación con la Secretaría de Trabajo y Empleo. Este esquema garantiza que las áreas de empleo y de protección integral trabajen de manera coordinada.

 

Hacia otro modo de cuidar en la Ciudad

Las tres leyes aprobadas expresan un cambio de paradigma en linea con la perspectiva de Doncel sobre #OtroModoDeCuidar
Cuidar en familia y en comunidad, ofreciendo herramientas económicas y de apoyo para sostener estos entornos.
Cuidar con calidad, con estándares claros y monitoreables en cada hogar residencial.
Cuidar en la transición a la vida adulta, garantizando empleo, acompañamiento y oportunidades reales para jóvenes sin cuidados parentales.

La Ciudad de Buenos Aires comienza a construir un sistema más humano, más cercano y más justo. Un sistema que escucha las recomendaciones internacionales, incorpora evidencia, y -sobre todo- reconoce la voz y la experiencia de niñas, niños, adolescentes y jóvenes que crecieron sin cuidados parentales.

Este es el camino. Y desde Doncel celebramos ser parte activa de esta transformación.